Desperté y mi abuelo ya no estaba

una foto con mi abuelo

Voy a experimentar con este artículo; Escribiré como me siento con respecto a la situación que viví con mi abuelo.

No quiero convertir mi blog en un espacio para desahogarme o quizá es justamente de lo que se trata, ya lo veremos más adelante.

Escribir es un gran medio para expresarnos, compartir nuestros pensamientos y controlar lo que estemos sintiendo.

Imagínate que tenemos una esponja adentro de nosotros y las emociones son líquidas, ¿Qué pasa cuando una esponja se moja? ¡Exacto! Se infla.

Bien, ahora dime que sucede cuando la aprietas y dejas que el agua escurra… Vuelve a su estado normal.

Bueno, algo así pasa con las emociones. Debemos de saber que hacer con ellas para evitar que nos sigamos esponjando.

Ayer falleció mi abuelo, después de seis meses que le detectaron cáncer de pulmón. 

Recuerdo aquella noticia como una de las más impactantes. Ya que los estudios previos habían indicado todo lo contrario, un tumor y uno que otro rezago por fumar durante su vida.

Los doctores dijeron que tenía tres meses de vida, después le agregaron otros dos y por último solo 30 días. Parece que lo calcularon muy bien o quizá escuchar esa noticia hace que la mente se programe, ¿No lo crees?

Lo triste y lo sorprendente es ver como la vida se acaba; Te comienza a deteriorar poco a poco hasta que te destruye por completo, pero es tan amable que te dejará suspirar por última vez, justo antes de apagar las luces.

Ayer por la mañana vi el cuerpo de mi abuelo sin vida, tuve que ayudar a bajarlo en una sábana para darme cuenta de lo pesado que era, metieron su cuerpo en una cápsula y se lo llevaron.

Enseguida, la funeraria te pide iniciar el trámite y llenar uno que otro papel. Algo para lo que pocas personas están preparadas, obtener la carta de defunción de un familiar.

No quiero tocar temas personales. Sin embargo, ver a mi Mamá ser responsable de una situación tan delicada, es algo complicado. Me di cuenta que la mejor forma de ayudar es mostrando serenidad, fortaleza y servicialidad.

Para no hacer el cuento tan largo…

En la noche fuimos a ver el cuerpo de mi abuelo, antes de que sea incinerado; Estaba acostado en una plancha de metal, su piel estaba fría y sin mucho color.

Es un cuarto blanco de escasos cinco metros cuadrados, con un ventilador polvoso y un lavamanos recién utilizado. Afuera de ahí solo hay ataúdes, dos camionetas y una persona esperando a que nos vayamos.

Me sorprende, porque nunca lo había vivido. Me hace recordar a mi mejor amigo y preguntarme como habrán sido sus últimos momentos, pero no quiero pensar en eso.

Por suerte, tuve a mi abuelo tres meses más de lo que habían dicho los doctores la primera vez. Me siento contento de saber que después del sufrimiento hay un descanso.

Muchos tienen la fortuna de dejar un legado, si no fuera por él no existiría y tampoco nos habríamos conocido tú y yo, este blog jamás hubiera pasado.

Así que abuelo, llegó el final… Después de 76 años. Gracias por haber creado una familia y compartido tu vida con nosotros.

Descansa en paz, te prometo que todo estará bien.

Evan B.


Tus seres queridos están envejeciendo, no pierdas la oportunidad de estar con ellos.

Hace algunos días escribí cómo ser feliz en la cotidianidad.

6 respuestas

  1. Avatar de Prefieronodecirlo
    Prefieronodecirlo

    Leer tu artículo me deja un nudo en la garganta, siento el pecho comprimido y mi corazón se hace pequeño, te agradezco compartir tu historia con nosotros, tus lectores.

    Estimado, lamento tu pérdida.

    1. Gracias por escribir, lo aprecio mucho.

  2. Avatar de Rebeca Estrada
    Rebeca Estrada

    Hoy hace 8 días q se fue alguien q ame mucho y se transformó en una estrella y hoy vive cerquita de Dios. Te extraño hermano

  3. Que bonito artículo, lleno de corazón y sentimiento.
    Llore de principio a fin… Al ver la foto y saber que ya no volveré a verlo, ni a escuchar su voz me parte el corazón pero como bien dijiste el ahora ya no sufre.
    Siempre en nuestros recuerdos y en nuestros corazones 💕
    Sin duda fuiste un excelente nieto y siempre me lo dijo.

    1. Gracias por dedicar el tiempo para escribir, ¡Saludos y un fuerte abrazo!

  4. Cariño, da gracias a Dios q conviviste con el el tiempo necesario para quererse mucho y q tienes buenos recuerdos de él q siempre llevaras en tu corazón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *