El arte de socializar y construir relaciones significativas

Socializar se afina con la práctica, no con el tiempo. El jueves pasado jugué al padel, tomé un par de cervezas con mariachi en vivo, hablé de finanzas con dos buenos amigos, y visitamos un antro después de medianoche.

— ¿Ya estoy grande para venir aquí? — Me pregunté antes de entrar a Strana.

Maduramos, cambiamos nuestra forma de pensar, encontramos nuevas maneras de divertirnos o simplemente, ya no somos la misma persona.

De hecho, a los pocos minutos de estar ahí pensé: «aquí hay un nicho de mercado que puede explotarse, también habrá una que otra relación importante».

Conocer personas es una manera de abrir puertas, expandir el panorama y tener la posibilidad de llegar a nuevos lugares.

El objetivo no es beneficiarse de todas nuestras relaciones interpersonales, pero sí evitar que las convivencias sociales nos desgasten. Por eso debemos de saber donde sí relacionarse y donde no.

Socializar mientras juegas al padel.

Muchas personas sin darse cuenta (o dándose cuenta) pueden ser una piedra en el zapato, y no tenemos la capacidad para hacerlas cambiar, ni la responsabilidad.

Aunque yo considero que si las queremos y son importantes para nosotros, podríamos hacer un intento, solo uno.

Este artículo no trata sobre lo que hice el jueves, sino de la manera en que nos relacionamos, la red de contactos que construimos y cómo es que influye en nuestra vida.

Acércate a las personas que te inspiran

Recuerdo que en la universidad tuve un grupo de amigos sumamente inteligentes, yo era el que sacaba bajas calificaciones y llegaba tarde a clases.

Si bien, disfrutaba mucho de las conversaciones, los debates, el análisis del futuro, las horas extras de estudio en la biblioteca y nuestras participaciones en clase.

Debo de admitirlo, aprendí tanto de ellos y justamente en ese tiempo fue que hice mi primer blog… Escribía sobre noticias internacionales, compartía mis notas en grupos de facebook y abría debates interminables.

Tenía un formato muy casual, como esta reflexión sobre microeconomía.

Me sentía inspirado por la materia Historia Económica de México; Una clase que comenzaba todos los días a las 8:00 de la mañana, sin lista de asistencia, ni tareas, solo nuestra participación en clase.

Recuerdo que a quienes les gustaba opinar (mi grupo de amigos), llegaba emocionado por participar y darle continuidad al tema de la semana.

Yo solo escuchaba, a veces hacía una que otra pregunta y es todo. La mayoría de mis opiniones las escribía en mi página de Facebook.

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Personas socializando y celebrando un cumpleaños.

Nuestros grupos sociales van cambiando a lo largo de la vida, según la persona que seamos, la etapa en que nos encontremos y el tipo de intereses que tengamos.

Por ende, es bueno hacer introspección, entender quien carajo somos en este momento y hacía dónde queremos ir. En base a ello, tomar el camino que debamos de tomar… No te limites, lo que conoces es una pizca de lo que hay en este mundo.

Si es necesario hacer un esfuerzo extra, hazlo. Somos seres sociales y estamos hechos para socializar, poco o mucho, pero socializar. 

Comencemos por decir «buenos días», acercarnos a las personas que nos inspiran laboralmente, darnos cuenta que tenemos algo que aportar y eso nos convierte en un imán.

Evan B.


Imagen para promocionar el libro "Como ser un estoico" de Massimo Pigliucci.

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